sábado, 25 de enero de 2014

EL SUEÑO SIGUE VIVO

Aún vislumbro esas luces que me guían.
Camino despacito, pero no me detengo.
Sé que llegaré a algún lugar. O no. Así es esta aventura.
Todo por nada.

jueves, 16 de mayo de 2013

MIRO CERCA


He visto cómo una hoja se escapaba de su árbol.

Cómplice, el viento otoñal, le ha susurrado palabras de esperanza.

La hoja, valiente y apasionada, ha conseguido su anhelo.

Ahora, muerta para muchos, comienza a vivir.

Hace un tiempo observaba desde lo alto

los bailes de aquella hermosa flor.

Hoy, ya envejecida, ha aprendido a huir

de lo absurdo y por fin besa a su flor (también a punto de morir)

 

Aquí, sentado sobre las hierbas de verde mirada,

me regocijo con una de las grandes maravillas de la vida:

el amor.

domingo, 23 de diciembre de 2012

domingo, 8 de julio de 2012

LIBERTAD

Fecha. ¿Para qué poner una fecha? En este lugar los días no tienen nombre. Parecen haberse detenido en el tiempo. Son todos iguales. Hoy, al despertarme, he pedido un papel y un bolígrafo. "Quiero escribir",le he dicho al funcionario de turno.  "¿Escribir? Espero que sea para eso, porque sino no habrá más papeles", me ha dicho. Es un pobre estúpido que goza de libertad, él no tiene la culpa. A veces pienso que sería mejor volver a empezar. Sí, reconstruir este mundo y empezar de cero. Lo primero que yo quitaría serían las cárceles. ¿Acaso no es mejor morir que habitar en este infierno? Hay días en los que no me queda ninguna duda: Sí, lo es. En cambio, otros, como hoy, un pequeño hilo de esperanza cuelga de este oscuro techo e intento agarrarme a él. Creo que este fino hilo no tiene apenas fuerza, pero es lo que mantiene con vida a muchos presos. Llevo cinco días en huelga de hambre. Todavía no se ha dignado el médico a hacerme un reconocimiento. ¡Qué más le da a él! Él posee lo que yo no puedo ni acariciar durante unos segundos: libertad. ¿Habrá palabra más bella y al mismo tiempo más imposible? Siento que la debilidad penetra en mis huesos. No hago ejercicio, pues no tengo ganas de engañarme, por mucho que me mueva no voy a ir a ningún lugar que no sea esta celda. Sigo con las pesadillas, bueno, con la pesadilla. Aunque estoy empezando a pensar que todo es un sueño, que la realidad es lo que yo creo que es un sueño. No sé, será la locura, que ya se ha instalado en mi cabeza. Puedo escuchar el violín con total nitidez. ¿Por qué tengo que soportar dolor sobre dolor? Soy inocente. Jamás haría lo que dicen que he hecho. ¿Dónde estás, libertad?